Es reconocido por diversos estudios que el consumo moderado de cerveza artesanal puede proporcionar claros beneficios para la salud. Los índices de mortalidad, por cualquier causa, son menores entre las poblaciones que consumen moderadamente cerveza de forma cotidiana que en las poblaciones que no la consumen o lo hacen de forma excepcional. Esto es así también con relación a las poblaciones que tienen un consumo tradicional moderado y cotidiano de vino u otras bebidas alcohólicas de buena calidad.

El consumo moderado de alcohol de calidad se asocia al aumento de las lipoproteínas de alta densidad (HDL), o colesterol “bueno”, y de las lipoproteínas A-I y AII de conocido efecto cardioprotector, así como al descenso de las lipoproteínas de baja densidad (LDL), o colesterol “malo”, asociadas a la arterioesclerosis. Existe una reducción de la concentración de fibrinógeno (agente coagulante) en plasma y de la agregación de plaquetas, ambos relacionados con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, así como un efecto protector frente a algunas infecciones como las provocadas por el Helicobacter Pylori en la mucosa gástrica. Existen estudios que refieren un efecto protector frente al desarrollo de cálculos biliares y renales y también frente a la osteoporosis.

El consumo excesivo de alcohol incrementa las causas de muerte relacionadas directamente con el mismo, como pueden ser distintos tipos de accidentes (tráfico, laborales, domésticos, etc.), asociados al consumo excesivo puntual, o hepatopatías, cirrosis hepática, cánceres localizados en el aparato digestivo y enfermedades cardiovasculares, incluyendo los accidentes vasculares cerebrales, relacionados con un consumo excesivo crónico. Se pueden observar problemas de tipo psicológico, social y laboral graves en los consumidores abusivos crónicos de bebidas alcohólicas. La cuestión es pues establecer cual es el consumo moderado medio de cerveza que resulta beneficioso para la salud en la mayoría de la población, evitando los posibles efectos nocivos.

El menor contenido alcohólico de la cerveza con respecto a los vinos en general, y por supuesto con respecto a las bebidas espirituosas destiladas, permite un consumo en personas sanas de una mayor cantidad diaria de ésta. Existen obviamente excepciones. Podemos encontrar cervezas con un contenido en alcohol parecido al de un vino tinto (11-12,5% de alcohol en volumen), e incluso otras con un contenido alcohólico mayor. El 63% del volumen de ventas en el Reino Unido, país gran consumidor de cerveza que hemos tomado como referencia (BLRA Statistical Handbook 1998), correspondía a las que se sitúan entre un 1,3% y un 4,2% de alcohol en volumen, y un 23,4% de las ventas a las situadas entre un 4,2% y un 7,5% de alcohol en volumen. Este dato no es muy distinto al que se podría observar en otros países con tasas de consumo de cerveza altos en la actualidad.

Cabe destacar que el consumo de cervezas con menor grado, de forma cotidiana, típico de los países mediterráneos, es preferible al consumo excesivo puntual, de fin de semana, en muchos casos de cervezas de mayor grado alcohólico, más habitual en los países del norte de Europa.

Las cervezas artesanales, por sus características, sugieren un consumo que acentúa la degustación frente al consumo compulsivo, más frecuente en el consumo de cervezas industriales. Además, los tipos de alcoholes que encontramos en unas y otras, tema que requiere un análisis pormenorizado de todas ellas, sugiere en la mayoría de los casos una ventaja a favor del producto artesanal correctamente elaborado.

No se puede establecer una única tasa de consumo de alcohol segura para cualquier población. En algunas personas sería recomendable la abstinencia y en otras no sería negativo un consumo superior a la media. Según el Departamento de Salud del Reino Unido, el consumo recomendado de cerveza diario en personas sanas se situaría alrededor de 750ml y 1 l en hombres adultos y de 500ml y 750ml en mujeres adultas (3,8% de volumen de alcohol medio), espaciando las tomas a lo largo del día y preferentemente con las comidas.